A las 6 de la mañana Xavi estaba llamando a nuetra puerta, para que salieramos a ver las montañas, que estress!!!, pero merecía la pena la vista, desde el hotel era increible. Raquel se quedo en la cama, y Tina y yo nos fuimos con Xavi a caminar (yo más por hacer de “carabina”), cuando vi que caminata iba para largo, me pare a tomar un té. Después retome el camino en su busca, cruzando territorio militar, pero ni rastro, cuando me pareció que ya había llegado muy lejos me volví al hotel, y allí llegaron un rato después.
Nagarkot me ha parecido una m…. de patio de butacas para un gran escenario.
De vuelta, y siguiendo el plan, pasamos por Batakpur. El pueblo tenia una pinta chulísima, con varias plazas, pero lo habríamos disfrutado más sin la inestimable compañia de Xavi, y es que no habla demasiado, y nosotras tampoco ponemos mucho de nuestra parte.

Ya de vuelta a Katmandú hemos hecho poca cosa, a parte de comprar, cenar, e ir a un sitio de música en directo a tomar una cerveza. El sitio (una terraza) estaba bien, pero hemos llegado a la penúltima canción. Aquí hay un montón de sitios de música en vivo, imagino que solo en el barrio de Thamel, o sobretodo aquí.
Estando allí ha empezado a llover un montón, menos mal que estaba cubierto… De vuelta nos hemos mojado un poquito, pero no demasiado.
Y mañana de vuelta a India, a nuestra India donde el Masala Tea esta más rico, el Lassi esta más rico, la comida esta más rica… Una pena que sea solo por unas horas.
Escrito por narayola 




