Esta mañana me he despertado tempranito, así que en lo que el resto se ponía en marchame me fui a dar un paseo por Mandi. Eran las 8:00 y la ciudad estaba despertando, en el mercado todavía no había nada abierto. He cogido camino por una callejuela con escaleras, y he llegado a un templo rosa con unas vistas espectaculares de toda la ciudad, que nace al pie de las montañas y crece sobre ellas.
Después de desayunar, solo Lassi y té, en el jardín de nuestro hotel hemos cogido camino a Mandi. Una camino lleno de paradas. Las primeras para ver los puentes y los “teleféricos” sobre el río. Quería montarme en uno, es como una caja en la que se sientan y por diferentes sistemas (contrapeso o manual) cruzan de un lado a otro. En el primer intento subía demasiado, y además creo que era solo para mercancías, y en el segundo el sistema era manual, de todas formas creo que en el último momento me habría rajado, no me daba demasiada seguridad y el río llevaba demasiada corriente.

Antes de comer llegamos a Naggar para ver el castillo, que resulto ser una casa de madera tallada, muy mona, pero nada que ver con lo que nosotros entendemos por castillo. Dentro se suponía que había un museo, pero era una habitación en la que más parecía que habían almacenado trastos viejos. El resto del castillo esta reconvertido en hotel. Lo que si tenía, como muchos lugares aquí, eran unas vistas espectaculares, pero es que montañas, ríos, bosques,…. acompañan.
De ahí hemos cogido camino arriba, según Ashok 500 metros, para ir a la casa museo de Roerich, un pintor ruso que vivió aquí, y que por lo visto entre otras cosas fue el promotor de un pacto que lleva su nombre para la conservación de los monumentos históricos firmado por más de 60 países. Sus cuadros no me han emocionado mucho, la mayoría montañas o de su mujer, y la visita a la casa era a través de las ventanas, también estaba su coche en la cochera, que no puedo imaginar cómo se movía con él por estas carreteras, que seguramente serían mucho peores de lo que lo son ahora. Como persona debió ser muy interesante, tiene varios libros publicado, creo que acerca de expediciones por el Himalaya y otros lugares. La verdad que Naggar no nos ha emocionado mucho, pero hemos encontrado una planta supercuriosa, similar a una que tengo en casa, esta seca y poniéndola en agua se abre y recobra su verdor. Ahí nos llevamos varias para repartir.
Lo que si nos ha emocionado es una terraza que nos encontramos por el camino, metida en el rio!!!

Ya llegando a Manali hemos comido en un Dhaba en la carretera, enfrente a un Holiday Inn, la dieta estándar, arroz, patata, lentejas y chapati. Esta rico, pero la cantidad de lentejas y arroz que estamos comiendo en este viaje no es normal, rebosamos arroz y lentejas. Eso si nos estamos gastando muy poquito en comer, incluyendo la comida de Ashok.
Llegamos a Manali sobre las 5:30, pero es que el camino hoy lo hemos hecho supertranquilos. Cogimos habitación en un hotel que conocía Ashok en la Mall Road de New Manali, sucio, sucio, y salimos a dar una vuelta antes de que se pusiera el sol. La ciudad tiene mucho movimiento.

Y por lo visto es parada de muchos hippies, que no hemos visto hasta que no nos hemos ido en TucTuc al Old Manali, que es una sucesión de tiendas y bares por la calle colina arriba. Y como las tiendas tienen ropa bastante chula y económica hemos terminado sucumbiendo, un vestido, un pantalón y un gorro de niño. El pantalón han sido 2, otro igual en diferente color, modelito Nancys. Terminadas las compras nos metimos en el otro “spot” de Old Manali, un bar, para tomar una cervecita. Hoy cena en vaso, comimos supertarde y no hay hambre. El bar lleno de goris, y con el futbol en la tele, el Liverpool contra otro.
Al bajar a New Manali hemos cogido un tuctuc, que resultó ser el mismo loco que nos trajo, y que disfrutó haciéndonos gritar. Por el camino hizo una parada en una Wine Shop, y aprovechamos nosotras también. Y como no?, conduciendo como conduce al ir a subir una pequeña cuesta el TucTuc se ha parado, nosotras para abajo, y él con ayuda ha subido el TucTuc empujándolo, al final nosotras también hemos ayudado un poco. Como el resto era cuesta abajo nos dijo que subiéramos, nosotras pensando que con la inercia de la bajada igual arrancaba, pero no!!!, cuesta abajo con el motor apagado y sin luces!! ( y aquí las farolas brillan mucho, pero por su ausencia), vamos que jugándonos la vida, menos mal que los frenos si funcionaban. Al final nos ha pasado a otro TucTuc, que nos ha llevado sanas y salvas a destino. Y ya en el hotel nos hemos tomado las cervecitas con Ashok y otro tío que era de Chandigard, pero que ni hablaba ni bebía… Los de guarro-hotel muy majos, porue nos han dejado vasos, abridor, además nos han puesto una mesa y sillas en el jardín, y eso que la bebida la traíamos de fuera. Pero hemos tenido otro problema con la habitación, Raquel subió al baño y se quedo encerrada hasta que llego Tina, y entonces se quedaron las 2 encerradas, porque la puerta no abre desde dentro. Mañana por la mañana nos tienen que venir a sacar.